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miércoles, 30 de noviembre de 2011

Carmen Ausín Turnes Taller de Poesía AUPA - Tareas Miércoles 30 noviembre

EL MANUSCRITO
(Leyenda del Monasterio de Sant Pere de Rodes)
Foto: C. Ausín Turnes
Me encontraba otra vez en aquellos montes desde donde se divisaba el Mediterráneo en todo su esplendor. La tarde comenzaba a caer, pero los rayos del sol todavía irradiaban de esas piedras que habían sido testigos mudos de miles de historias y acontecimientos. No comprendía como aquellas ruinas pudieron tener esplendor  en un momento de la Historia y ya tan solo ser un refugio para solitarios excursionistas que buscan consuelo a su Soledad en la soledad de sus muros. Quizás con la esperanza de encontrar entre ellos una luz, ese silencio tan difícil de encontrar en uno mismo.
Allí me encontraba otra vez, perdiéndome por aquellos pasadizos por los que apenas si se podía pasar erguidamente. Un rayo de sol se colaba por una rendija e iluminaba una hermosa piedra blanca; esa luz  casi roja portaba en sus colores un aroma de Mar que  parecía se estuvieran chocando contra el muro las olas bravas Mediterráneas, perdidas en la altura de la montaña.
En ese silencio lleno de vida, en aquel rincón recién descubierto vislumbré algo en la distancia que me llamó la atención: …. Una especie de libro….Al acercarme con cierta intriga, me encontré con el manuscrito.  Enseguida mi imaginación  echo a volar…de quién sería? …. De donde?.... de cuando?  Parecía que tuviera mil años … pero tan bien conservado…Una frágil emoción entrecortaba mi respiración e invadía lentamente todo mi cuerpo.
Ya no estamos acostumbrados a la palabra escrita, como si nos estuviéramos olvidando de escribir, como si las manos se estuvieran deformando...
No podía abrirlo. Miraba a todos los lados por si fuera una broma de alguien. ¿quizás  una cámara oculta? ….
Conteniendo la respiración logré abrirlo. Se me ponen los pelos de punta  con solo pensar en aquel momento.
Una letra impecable, uniforme, alargada; todas las letras como si estuvieran hacia arriba, como si quisieran tocar el cielo. El espectáculo de esa obra de arte superaba  el ansia por introducirme en sus páginas, por verme envuelta  con esa letra gótica,  impregnarme de ese espíritu  que parecía encerraban sus páginas…
Se hacía tarde. Solo las sombras y apenas si pude leer, recordando un latín ya olvidado, el título y la dedicatoria ….
LEYENDA DEL MONASTERIO DE SANT PERE DE RODAS….
Dedicado a ti que me has encontrado en la Soledad de tu vida…
EL nombre era ilegible … Como si  lo hubieran raspado intencionadamente…. Ya que el resto del Manuscrito estaba incompresiblemente en un estado casi perfecto.  Eso fue lo que me intrigó ¿Quién puede borrar el nombre de alguien? De alguna manera tiene que estar la respuesta en su interior… para conocer su origen, en el interior deben estar las huellas que me lleven a desvelarla…
Cogí el Manuscrito y  lo guardé en la mochila.
Hasta que no lo leyera detenidamente no quería decírselo a nadie - así se presumía larga la   plaza pues mi latín estaba tan olvidado como el amor -  Cuando salía de Sant Pere de Rodes comenzó a llover violentamente. Eché a correr asegurándome no se mojara el Manuscrito… La tormenta ya se había desatado cuando  me alejaba de esa montaña misteriosa. Al llegar a casa, puse la mochila encima de la mesa y con mucho esmero y cuidado saqué el Manuscrito ….. LAS LETRAS HABÍAN DESAPARECIDO DEL INTERIOR,  ¡TODAS! …. NO QUEDABA NI UNA…
Quería volver al Monasterio ….pero ya era demasiado tarde …. Y  lo deje para el día siguiente.  Esa noche apenas pude dormir, los sueños me despertaban a cada instante. Pensaba si no sería la lluvia …Extrañas escenas se me dibujaban cada vez   que cerraba los ojos ….
Todo quedó pendiente para la página  siguiente….
Foto: C. Ausín Turnes
POEMA
UN SECRETO BIEN GUARDADO

En este desierto donde el viento sopla dos veces
me dirijo hacia ti con fervor, con emoción
como una caricia de nubes en el cabello
como un velo cuando cubre mis ojos
y de la mano me dejo llevar
en una claridad inusitada que se desprende de este tiempo
que compartimos en la distancia.

Vuelo día y noche para buscar las respuestas,
para encontrar quizás las demandas.
y me encuentro con el Poeta.
Su palabra envuelta en una túnica celeste
se expande por esta patria
en la que reina una estirpe
que tiende a desaparecer,
en este mundo de inocentes.

Como un eclipse de sol
me escondo en las sombras.

Dejo atrás el alba.

Las estrellas amanecen de nuevo
con un secreto bien guardado.

1 comentario:

  1. Una variación de
    UN SECRETO BIEN GUARDADO
    (alternando el principio y el final)

    En este desierto donde el viento sopla dos veces,
    con un secreto bien guardado,
    me dirijo hacia ti con fervor, con emoción.

    Las estrellas amanecen
    como una caricia de nubes en el cabello
    y dejo atrás el alba.
    como un velo cuando cubre mis ojos
    y me escondo en las sombras.
    y de la mano me dejo llevar
    como un eclipse de sol
    en una claridad inusitada que se desprende de este tiempo
    en este mundo de inocentes.
    que compartimos en la distancia.
    que tiende a desaparecer.

    Vuelo día y noche para buscar la respuesta
    en la que reina una estirpe
    para encontrar quizás las demandas.
    que se expanden por esta patria

    y encontrarme con el Poeta,
    con su palabra envuelta en una túnica celeste

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